El mal tiempo ha obligado, según López Marcano, a que la mayor parte de los turistas alojados en la costa y en las inmediaciones del litoral y que buscaban ´sol y playa´ se hayan visto obligados a "moverse" por la región en busca de otras "alternativas".
De ahí el incremento de la ocupación en los alojamientos de turismo rural, pero también el excelente resultado de visitantes obtenido en las instalaciones de Cantur: el Parque de la Naturaleza de Cabárceno registró un incremento de visitas del 11% en comparación con las vacaciones de 2008, ello a pesar de que el Viernes Santo ─uno de los días de mayor afluencia de turistas a Cabárceno─ "llovió copiosamente".
En Fuente Dé se ha pasado de los 4.000 visitantes del año anterior a unos 7.000, una subida del 61%. A ello se suma la afluencia de personas registrada en Alto Campoo, que está "viviendo una temporada histórica" desde que se abrió la estación el pasado 1 de noviembre.
Por el Museo y Neocueva de Altamira han pasado casi 9.000 turistas, un 15% más; por El Soplao, 10.500 (un 10% más). En base a estas cifras, el consejero destacó la necesidad de incrementar el número de atractivos para los visitantes que se acerquen a Cantabria y se encuentren con mal tiempo y lluvia. Aún así, reconoció que la oferta es "variada" y está, además, "consolidada".
Estos datos se desprenden de las consultas elaboradas en 51 hoteles de seis zonas de Cantabria: Santander, el ´cinturón´ de la capital cántabra, la costa oriental, la costa occidental, la zona interior de la región y Liébana.
A través de las visitas a las a las oficinas de turismo, se ha constatado que la mayor parte de los turistas nacionales procedían de Madrid, Galicia, País Vasco, Cataluña y Castilla y León.
A destacar igualmente los cambios en las tendencias de los turistas en cualquier tipo de establecimiento hotelero, algo ya adelantado por el portal de
turismo rural IberiaRural: escapadas frente a vacaciones largas y reservas de última hora.