El próximo 18
de Febrero Los Collados del Asón
celebrará su 11º Aniversario desde que fue declarado Parque Natural. Un parque famoso por su rica y variada fauna y
flora, que lo conviertene en uno de los Parques más bellos del norte de España.
Con una superficie de 4.740 Hectáreas, el Parque Natural de los Collados del Asón se encuentra en el término municipal de Soba, al Sudeste de Cantabria, a unos cómodos 65 kilómetros de Santander, la capital de la Comunidad Autónoma.
En el gran macizo montañoso de terreno calizo se puede encontrar un gran espectro de ecosistemas forestales y una variada fauna, que se acomoda perfectamente al terreno kárstico y orografiado del Parque Natural, en el cual existió un enorme glaciar en la era cuaternaria que ayudó a formar sus impresionantes vistas. Dicho glaciarismo alcanzó la cota más baja de toda la península ibérica en aquella época, logrando alcanzar los 600 metros sobre el nivel del mar.
El parque cuenta con numerosas rutas de senderismo (22 rutas de distintas dificultades y duraciones) a través de las cuales se podrá apreciar, no solo la riqueza paisajística de la región, si no su enorme diversidad de fauna y flora, con frondosos hayedos, abedulares y encinares que resguardan multitud de aves (como el buitre leonado, el alimoche, el águila culebrera o el azor), reptiles, anfibios y mamíferos (como multitud de especies de murciélago que habitan las numerosas cuevas), algunos únicos o en peligro de extinción.
Pero la verdadera riqueza del lugar está en aquellos animales invertebrados, como arácnidos, crustáceos o insectos, que plagan las cuevas de origen kárstico que se encuentran por todo el lugar, generando la fauna invertebrada más valiosa y rara de toda Cantabria, y que podrás admirar en las rutas espeleológicas que se pueden contratar en la zona.
Es una zona única, donde la tranquilidad de sus tierras y la autenticidad de los paisajes llaman a la contemplación. Pero recuerden que es una zona montañosa, con rutas de difícil acceso, donde predomina el turismo de aventura sobre el turismo familiar y en el que se recomienda un calzado duro y resistente, típico de rutas montañosas.