‘Cuevas Turísticas de España’ ofrece un recorrido fotográfico por una selección de las 35 cuevas turísticas españolas asociadas a ACTE, entre ellas ocho cavidades cántabras (Altamira, Monte Castillo, Las Monedas, Chufín, Hornos de la Peña, El Pendo, Covalanas y El Soplao).
Diferentes monolitos y paneles expositivos muestran la riqueza arqueológica o geológica de las ocho cuevas de la región, así como de las cavidades Ojo Guareña (Burgos), Valporquero (León), El Tesoro y Nerja (Málaga), cueva de los Franceses (Burgos), Gruta de las Maravillas (Huelva), Pozalagua (Vizcaya), Mendukilo (Navarra), Oñate-Arrikrutz (Guipúzcoa) o el río subterráneo Coves de Sant Joseph (Castellón).
El objetivo de ‘Cuevas Turísticas de España’, que llega a Santander después de su paso por Málaga, dentro de una itinerancia por centros comerciales de El Corte Inglés en quince ciudades españolas (Oviedo, León, Alicante, Valencia y Madrid, entre otras), es difundir y dar a conocer el conjunto de cuevas integradas en la ACTE.
Difusión del Patrimonio Subterráneo
En este colectivo están agrupadas las cuevas de interés geológico y las cavidades con arqueología y pinturas prehistóricas más significativas de España. Las cuevas visitables españolas representan, sin duda, uno de los más valiosos recursos turísticos del país, englobando un Patrimonio natural e histórico sin parangón en el mundo. Cuenta entre sus muestras con auténticos iconos como Altamira y las cuevas de la Cornisa Cantábrica, que el pasado mes de julio fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad. Sin embrago, la mayoría aún permanecen desconocidas para el gran público.
Con esta exposición itinerante se persigue dar a conocer al gran público el Patrimonio Subterráneo español y poner en valor el mismo como producto turístico.
Ámbar de El Soplao
Asimismo, el visitante podrá admirar una selección de piezas de ámbar de El Soplao. Se trata de la primera vez que se muestra al público en Cantabria.
La cueva es, desde el verano de 2007, punto de mira de estudiosos y científicos, dado que se ha descubierto en sus proximidades el yacimiento de ámbar del Cretácico más importante en el mundo, con una datación de hace 110 millones de años y gran abundancia de piezas con insectos fosilizados encontradas en él, entre cuyas singularidades destaca el color azul-púrpura que presentan la mayor parte de ellas.