Esquinado en los limites Con Vizcaya y Burgos se abre camino el Gándara. Los sobanos se reparten por una veintena de villas, surgidas en su mayoría en la Edad Media, entre las se hallan la iglesia de Rozas, la torre de Quintana, la arquitectura rural de Pilas, Fresnedo y La Revilla o la iglesia barroca de esta última. También, el tesoro subterráneo de sus cuevas y unos escenarios únicos para disfrutar la naturaleza.
Museo Etnográfico de Veguilla de Soba
En el Ayuntamiento de la villa puede verse un centro de interpretación con el que, a través de paneles explicativos y piezas expuestas, acercarse a la vida del valle, donde a lo largo de los siglos el hombre ha aprendido a adaptarse a la dureza de la montaña.
Iglesia de San Miguel, en Rozas
El retablo plateresco con figuras hispano- flamencas de esta
iglesia del xvi, exponente del gótico rural, es de visita obligada en Rozas, uno de los pueblos más relevantes del valle durante la Edad Media, donde también admirar casas tradicionales y una tríada de ermitas.
Red de Cuevas del Asón
De las 9.000 cuevas que hay en Cantabria la mitad se esconde en la comarca del Asón. En la famosísima de Covalanas pueden verse pinturas rupestres, pero el plato fuerte de este subsuelo aguarda a los amantes de la espeleología. Incluso si son principiantes, con una mínima forma física —ya que la ruta más sencilla obliga a caminar tres horas— podrán adentrarse en una impresionante red de cavernas con guías expertos a través de los espeleopaseos que se organizan todo el año.