La ria de Rina Mayor debe en parte su fama al río Deva, pero también a la rica y variada biodiversidad del sorprendente litoral cántabro. Entre medias de las localidades de Unquera y Bustio, haciendo éstas de permanentes vigías y defensoras de las tierras de Cantabria y Asturias, por si acaso, el Deva se abre al mar y redondea la bonita estampa de la Punta de la Tina.
Desembocadura del Deva
En su bella desembocadura, el río Deva adquiere el nombre de Tina Mayor, desde donde en días despejados se puede apreciar la impresionante cordillera de los Picos de Europa, que marca los límites territoriales entre Cantabria y Asturias. Un espectáculo digno de verse.
Acantilados y bosques de encinas
La riqueza paisajística de la Tina Mayor es indiscutible. A sus poderosos acantilados hay que añadir una variada fauna silvestre y unos interminables bosques de encinas que hacen del lugar un pareje único. La pesca del salmón o de las angulas es moneda comun por estos pagos.
Playa del Pedrero
Sólo se puede acceder a ella andando, pero bien merece una visita porque la carencia de servicios y la dificultad de su acceso hacen de ella una playa natural y algo salvaje. Es una estrecha franja de 250 metros de longitud y una anchura que no llega a los 10 metros junto a los montes de Pechón.
Unquera
Más que por su carácter fronterizo, que lo tiene, Unquera es conocida por sus corbatas, unos dulces elaborados con hojaldre desde los años cincuenta. Esta localidad compensa con creces su carencia monumental —el convento de San Felipe Neri y poco más— con un enclave natural privilegiado y una amplia oferta de servicios. Es el punto de partida para
internarse en los Picos de Europa, a través de los valles de Liébana y Cabrale. Además, hasta aquí llega el descendo de pirguas por el rio Deva.