En su casco urbano destaca la Iglesia de Santa María del Puerto, levantada a principios del S. XIII, sobre otra anterior. En su interior encontrareis el famoso retablo de San Bartolomé, con tablas flamencas de finales del siglo XV; y una bella imagen gótica de la Virgen de Puerto del siglo XIV.
Muy interesante os resultará la fachada del Palacio de los Marqueses de Chiloeches, edificación barroca que en otro tiempo fue hospital militar.
No dejéis de acercaros a Los Fuertes (San Carlos, San Martín y Napoleón), fortificaciones defensivas en torno al Monte Buciero, construidas por la Corona española en el siglo XVII, y que se utilizaban para defender la villa, impidiendo el paso a la bahía a posibles amenazas. Al mismo tiempo, descubriréis unas impresionantes vistas de Santoña (San Carlos).
Santoña os ofrece sus equipadas playas: la de San Martín, con encanto, tranquila y recogida; y la de Berria, con más de 2 Km., que se une por su lado sur con las marismas.
Las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel conforman el humedal mas extenso e importante de aves acuáticas de toda la costa cantábrica. Fueron declaradas Reserva Natural en 1.992.
Es un espacio natural de gran variedad biológica, con cerca de 3.000 ha de marismas, lagunas saladas y playas. Es un refugio invernal y de paso migratorio de mas de 120 especies de aves (garza real, cormorán, espátula, zampullín...). En invierno llegan a permanecer en el lugar mas de 20.000 aves.
Encontrareis puntos estratégicos donde poder observar las aves con facilidad. El mejor momento para observar las aves es dos horas antes y después de la pleamar.