 |
 |
|
|
|
| |
|
Santoña es mundialmente conocida por sus anchoas, pero quien se acerque hasta esta villa marinera quedará maravillado con su entorno natural y sus marismas.
|
| |
|

|
|
Imágenes

|
|
 |
| |
Descripción

En la bahía de Santoña desembocan numerosos arroyos y canales, además de la ría de Treto, que alimentan las aguas de la ría de Limpias, estuario del Asón, y la ría de Rada, estuario del Clarín. En estos terrenos se localiza un humedal único en el mundo y uno de los mejor conservados de la costa cantábrica, incluido en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.
La importancia de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel en la conservación del medio natural y la biodiversidad, muy especialmente para las aves, no sólo es un hecho a escala regional, sino también a nivel nacional e internacional. Esta realidad le ha hecho merecedor de cuatro figuras de protección: Parque Natural, Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Humedal de Importancia Internacional del Convenio Ramsar.
La superficie total que abarca el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel comprende 4.341 hectáreas, repartidas entre diez municipios, correspondiéndole a Santoña un 19,6 % (850,9 ha). Tal extensión no es continua, sino que está repartida en tres sectores que se corresponden con cada uno de los humedales que lo forman y sus zonas adyacentes.
El sector que pertenece a Santoña se extiende entre los límites de la villa y la marisma de la Lastra, en el límite con Argoños. Comprende el monte Buciero, un interesante encinar cantábrico, que fue una isla en el pasado hasta quedar unido a tierra por el tómbola de Berria, una lengua de tierra y playa formada por el arrastre de sedimentos procedentes de la playa de Trengandín (Noja). Conocido como peñón de Santoña, tiene forma circular y ofrece al mar una línea de acantilados de calizas que llegan a alcanzar los 200 m y protegen la entrada del estuario de los embates del mar. Constituye actualmente una península con varias cumbres, entre las que podemos destacar el Alto del Buciero, el Cerro de la Atalaya y la Peña de Ganzo, que es el punto más alto.
Flora
La vegetación del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel reviste gran complejidad. En la zona submareal pueden encontrarse las típicas comunidades vegetales marinas como las algas y las fanerógamas marinas (zosteras); en el intermareal medio aparecen las espartinas o borrazas; en el intermareal superior, donde las inundaciones son menos habituales, se localizan los marujales, que forman islotes cercados por canales de drenaje y pueblan especies como la verdolaga marina, la lavándula marina, la salicornia, el salvio marino y el brezo marino. La descarga de aguas dulces al Parque provoca el desarrollo de zonas salobres en las cuales se localizan los denominados carrizales.
Fauna
En cuanto a las especies animales, el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel es lugar de invernada de más de 20.000 ejemplares de más de 120 especies y juega un papel básico en el proceso de migración de decenas de aves acuáticas, entre ellas la espátula (la mitad de la población holandesa se pasa por Santoña).
Entre las especies que pueden verse se cuentan los colimbos; los somormujos como el zampullín cuellinegro; los cormoranes que ponen sus nidos en el monte Buciero; las zancudas, como la garceta común, la garza real y la espátula; las anátidas, que representan 30 especies, entre ellas el ánsar común, el ánade silbón, real y rabudo, la cerceta común, el ánade rabudo y la focha; las Limícolas, que alcanzan las 32 especies, entre ellas el avoceta, el zarapito real, el corremolimos común, el archibebe común y el aguja colinegra; las gaviotas, como la patiamarilla y la reidora; y los álcidos, como el arao común, el alca común y el frailecillo.
Cerca de una docena de ejemplares nidifica en el lugar, como el avetorillo, la garza imperial, el pato colorado, la cigüeñela y la focha común. Además, se cuentan especies como el martín pescador y el águila pescadora; rapaces crepusculares como el cárabo, la lechuza común y el mochuelo; y otros como el vencejo común, la golondrina, el carricero común, el jilguero o el cernícalo vulgar.
La repetida celebración del Festival de Migración de las Aves en los humedales del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel da una idea de la importancia de este espacio natural único en el mundo.
Entre los mamíferos que pueden verse en la zona se cuentan la comadreja y el turón. En el encinar de monte Buciero se observan zorros, jinetas, tejones y garduñas; reptiles como la lagartija ibérica y la roquera.
Ecosistema marino
En cuanto al ecosistema marino, en el medio pelágico (entre dos aguas) abunda el plancton y una gran variedad de peces como la dorada, el jargo, el salmonete, el lenguado … o la anguila y el salmón que emigran por el estuario. En el medio bentónico ofrece mayor variedad; aquí abundan moluscos como caracolillos, la almeja fina o amayuela, la chirla y las morgueras; los moluscos cefalópodos como el pulpo y la jibia o cachón; y los crustáceos como las quisquillas, las nécoras o los centollos. También es de reseñar que en los fondos arenosos pueden verse equinodermos como las estrellas y los erizos de mar.
|
| |
 |
| |
Lugares de interés

|
Monte Buciero
El monte Buciero es un singular encinar cantábrico en el
que, además del Quercus ilex, pueden verse especies como el madroño, el
labiérnago, el aladierno y el laurel. En estos bosques también se
encuentran especies como el mostajo, el avellano y el espino albar. El
interior es más húmedo y posibilita la existencia de hayas y del ajo de
oso en su sotobosque.
Dunas playa de Berria
A las afueras del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y
Joyel, en las dunas de la playa de Berria, crecen especies como el
barrón que ayuda a estabilizar las masas de arena, y otras como la
correhuela de duna, la lechetrezna de dunas, el nardo marino o el cardo
marino.
|
| |
 |
| |
Fiestas

|
|
| |
 |
| |
Direcciones

|
|
| |
 |
| |
|
 |