Paseando por sus calles descubriremos el encanto de su conjunto urbano marcado por su traza medieval y por su excelente estado de conservación.
La villa se estructura en torno a dos calles: la de Cantón-del Río que nos lleva a la Colegiata, y la de Santo Domingo, que termina en la Plaza Mayor.
La Colegiata de Santa Juliana, que data del siglo XII. Es el edificio más representativo de Santillana y la edificación más importante del románico en Cantabria. En el exterior destaca por la portada meridional y la cabecera, y en el interior por sus traza arquitectónica y por sus tallados escultóricos. No debemos dejar de ver su Claustro, adosado a la fachada norte del edificio, donde encontraremos el espíritu de la Edad Media. Destacan sus excelentes capiteles historiados que son una síntesis de la iconografía románica.
La Plaza, centro neurálgico de la villa, acoge la mayoría de sus edificios más importantes: Palacio de los Barreda del siglo XVIII (hoy Parador de Turismo Gil Blas); la Torre de don Borja de los siglo XIV y XV, con aire de fortificación, que alberga la Fundación Santillana (promotora de los actos culturales de la villa); la Torre Merino, con una exposición sobre la tecnología y la ingeniería en la antigüedad; el Ayuntamiento; y las casas del Águila y de Parra.
En la otra parte del pueblo también podéis visitar el Convento Regina Coeli, donde se encuentra el Museo Diocesano con mas de 900 obras de arte religioso, procedentes de las iglesias de Cantabria.
Casas de los Cossío y Quevedo
De espléndidos se pueden calificar los blasones que lucen las bellísimas fachadas de las casas de Cossío y Quevedo, situadas frente al abrevadero, y en cuyos bajos es casi un ritual para el forastero tomarse un vaso de sabrosa leche fresca y un poquito de quesada.
Y si queréis cambiar ambiente podéis acercaros a un zoológico privado que se localiza en la misma villa, y donde se pueden admirar muchas especies animales de los cinco continentes.
Además como ya advertiréis, si os apetece ir a la playa, a pocos minutos en coche tenéis la costa del Cantábrico (Tagle, Ubiarco, Suances, Cobreces, Comillas), que complementarán vuestra visita o estancia.