La Vivienda conserva completamente la arquitectura original, este tipo de construcciones se conocen como “cabañas pasiegas” y en ellas habitaba una familia con su ganadería. Se ha conseguido mantener el entorno tal y como era en los tiempos de las antiguas vaquerías familiares pero sin olvidarse de la comodidad interior.
Las vistas sobre el valle son espectaculares desde cualquier punto de la casa, o de la finca que cuenta con una superficie de unos 30.000 m2 de verdes pastizales.
La vivienda cuenta con un amplio salón comedor con chimenea, cocina completamente equipada, menaje, electrodomésticos e incluso una antigua “cocina económica” en la que podrás comprobar tus dotes culinarias en horno de leña. Tres dormitorios dobles, un altillo con cama de matrimonio y un baño.
Equipamiento completo: calefacción eléctrica, chimenea, electrodomésticos, ropa de cama (nórdicos), menaje de cocina...
En el pueblo en el que nos encontramos, Alceda-Ontaneda, disponemos de todos los servicios necesarios: supermercado, panadería, farmacia... así como de un balneario de aguas termales. El pueblo está formado por un casco histórico protegido y un parque público con árboles centenarios.
Esta comarca conserva todavía un fuerte encanto rural, es habitual encontrarse con la oportunidad de contemplar formas de vida tradicionales o tener contacto con gentes variopintas.
La posición céntrica del municipio hace de la casa el punto de partida ideal para conocer la provincia; Nos encontramos tan sólo a 20 minutos de las principales playas del cantábrico, a 30 min de la ciudad de Santander, y muy cerca de pueblos como Puente Viesgo, La Vega de Pas, Santillana del Mar, Liérganes...
Capacidad máxima: 9 personas.