La cabaña pasiega El Arruyo te ofrece la posibilidad de vivir en el entorno natural de San Roque de Río Miera, con el sosiego y el ritmo de nuestro mundo rural más característico.
Enclavada en el alto glaciar del río Miera, desde sus inmediaciones se puede observar el mar Cantábrico y la bahía de Santander.
Y todo esto sintiendose en un medio natural privilegiado auténticamente virgen, rodeado de abundante arbolado autóctono y sintiendo la vida tal y como ha sido siempre en la Comarca Pasiega.
San Roque de Río Miera, es la villa pasiega más cercana a la Capital en cuyo recorrido se emplean apenas 35 minutos.
La Comarca Pasiega es un territorio situado al Sur-Sureste de Cantabria, limítrofe con la provincia de Burgos, integrado por los ayuntamientos de San Roque de Riomiera, La Vega de Pas y San Pedro del Romeral, que constituyen las Tres Villas Pasiegas.
El privilegio de Villazgo data de 1.689. El incierto origen de sus habitantes ha dado pábulo durante siglos a grandes controversias entre los investigadores etnográficos, aunque últimamente se suele admitir con bastante frecuencia que sus raíces se hunden en la pertenencia a alguna de las antiguas tribus cántabras.
El paisaje de estos valles, completamente distinto al del resto de Cantabria , casi se diría privativo de ellos, es sin ninguna duda la más clara impronta de la acción secular de sus pobladores sobre el medio en el que siempre han habitado; un medio a menudo hostil -sobre todo en el pasado- que ellos han perfilado de una forma determinante, acuñando de paso, un carácter, unas costumbres, un vocabulario, unas creencias y una actitud ante la vida -en definitiva, una idiosincrasia- sin parangón en el resto de Cantabria y, probablemente, tampoco en la cornisa y gran parte de España.
No extraña, entonces, que eximios catedráticos (etnólogos, psicólogos, antropólogos, lingüistas) de prestigiosas universidades europeas y americanas se hayan acercado a la zona para estudiarla en profundidad.
En cuanto al paisaje, podría definirse como la innombrable gama de los verdes que se renuevan y se suceden. Sin embargo, es la cabaña el contrapunto que personaliza y determina no sólo el paisaje, sino también la forma de vida de los "pasiegos". Es de piedra (antaño fue de madera), de planta rectangular. Consta de dos plantas: la planta bala sirve de cuadra y la planta superior comparte el escueto lar, habitación y pajar (payo). La cubierta, a dos aguas, es de losa (lastra).
A medida que la "espesa montaña" (bosque) de las antiguas crónicas, fue perdiendo terreno, adquirieron progresivamente carta de naturaleza los "seles" "rozás" "brenas" "lindones" con sus correspondientes cabañas, conformando el paisaje que hoy aparece ante nuestros ojos, en verdad inigualable.
San Roque de Riomiera es la villa más oriental de las tres y la más cercana a la capital de la región, de la que dista apenas cuarenta y tres kilómetros. Muy cerca de su casco urbano se encuentra la cabaña "L´´´´Arruyu", totalmente rehabilitada y dotada de todas las comodidades y servicios: calefacción eléctrica, agua caliente, estufa de leña, televisión, lavadora, vajilla, etc. Consta de salón-comedor, cocina, baño, y tres confortables habitaciones que disponen de ocho camas y desde cuyas ventanas se goza de vistas espectaculares al valle del alto Miera, en un entorno privilegiado, con abundante arbotaéo-autóctono.
Entre los atractivos conque cuenta la villa, hemos de citar tres al menos: el conjunto de la arquitectura rural, la casa del Rey y las ruinas -algunas excelentemente conservadas- de las exclusas de almacenamiento de la madera que, una vez abiertas las compuertas, descendían por el cauce del Miera hasta Liérganes y La Cavada, donde alimentaban los hornos de las fundiciones (Reales Fábricas) que surtían de cañones a la Armada Española (Siglos XVII-XVIII).
Además, San Roque de Riomiera ofrece innumerables posibilidades para la práctica de deportes de montaña: excursionismo, bicicleta, senderismo, pesca, parapente, etc.