Molino de Tía Lalia, es un auténtico Molino, a la orilla y al susurro del río Perujo, en pleno corazón de la Reserva Nacional del Saja, en la emblemática Carmona. En el Valle mejor preservado de Cantabria. A 10 minutos de la Cueva El Soplao.
En Cabuérniga encontramos buenos ejemplos de arquitectura rural montañesa, destacando el de Carmona, como el mejor municipio y uno de los más bellos y mejor conservados de Cantabria.
El pueblo de Carmona ha sido declarado conjunto histórico artístico. A medio camino entre en río Nansa y el río Saja, sus agrupaciones de casas típicas se mantienen inertes al paso del tiempo.
Mención aparte merece la tradicional maestía de los habitantes de Cabuérniga con la madera, destacando la calidad de los carros, aperos y herramientas de labranza y sobre todo sus afamadas albarcas, realizadas de forma totalmente artesanal.
De los edificios de Carmona, destaca el Palacio de los Mier, de estilo Herreriano, una excelente muestra de las construcciones barrocas de la Cantabria hidalga, con dos poderosas torres de tres pisos y tres arcos rebajados bajo el cuerpo principal.
El Molino del Cordel, hoy conocido como el MOLINO DE TÍA LALIA, es un antiguo molino del siglo XIX, rehabilitado, cuya ubicación a pie del río Perujo, su paseo privado y sus más de 700 metros cuadrados de jardín rodeado de Castaños, robles, avellanos, .... hacen del conjunto un lugar único¡¡¡¡¡ un lugar auténticamente esclusivo¡¡¡¡.
Rodeado de Naturaleza se encuentra esta casa-molino diseñada para el descanso y disfrute de la tranquilidad.
Dotada de dos habitaciones dobles con baño individual cada una de ellas, una magnífica cocina totalmente equipada, un amplísimo salón con comedor y chimenea de leña, magnífica terraza y espléndido jardín con rincones intimistas difíciles de imaginar si no se ha disfrutado de ellos.
COMO HOMENAJE A LA MUJER RURAL DE CANTABRIA.
Sirva mi educación y mi hábitat rural, junto con la adquisición del MOLINO DE TIA LALIA en CArmona, para rendir un merecido homenaje a la MUJER RURAL DE CANTABRIA, con la que la población Cántabra tiene una deuda de reconocimiento, perfectamente encarnada en TIA LALIA ( de ahí el nombre de la casa-molino), cartera, ganadera, agricultora, ama de casa, madre de seis hijos y tía de doce sobrinos, para los que siempre tiene abierta su casa y su cocina.
A ROSI, A MI MADRE Mª LUISA, A MIS TIAS LALIA, YAYA, ELENA Y MAGDALENA.
José Ramón Ortiz.