Este hotel está ubicado en el centro de la Villa de Santillana del Mar, construido sobre una casona típica montañesa, con fachada de piedra y maderas nobles.
Contiene: Restaurante con dos comedores, Cafetería, Habitaciones, Salones comunes, Aparcamiento gratuito.
Dispone de 36 habitaciones, todas ellas con baño completo, TV, teléfono, calefacción, servicio de lavandería, vistas al exterior. La decoración está realizada con muebles de época y una cuidada selección de accesorios y complementos, obteniendo un ambiente cómodo y acogedor para sus clientes.
Tenemos dos salones comunes para uso y disfrute de nuestros clientes con espacios acogedores y zonas de lectura. Su decoración al igual que el resto del hotel es selecta y cuidada.
La cafetería ofrece a su vez platos combinados, menú del día, comida rápida y repostería.
El Restaurante, con dos comedores con capacidad para 60 y 80 comensales, dispone de una amplia carta de platos típicos de la región, así como platos internacionales.
Tiempo y arte se abrazan en Santillana. La piedra humanizada y patinada por los siglos conforma un conjunto de belleza y fantasía que evoca la memoria de episodios pretéritos. Su localización en una hondonada rodeada de suaves colinas de verdes praderas, salpicadas de pequeños bosques, acoge el caserío que se viste de tonos ocres de las piedras y los rojos de los tejados.
Altamira: La Cueva de Altamira, descubierta por Marcelino Sanz de Santuola en 1879, suscitó una fuerte polémica entre los arqueólogos ya que no creían que los hombres prehistóricos fueran capaces de hacer unas pinturas tan perfectas. Hoy en día, la sala principal es conocida como "la Capilla Sixtina" del arte cuaternario. Se haya en proceso de ejecución la réplica, cuya fidelidad y calidad satisfará el interés o la curiosidad de casi un millón de visitantes que anualmente llegan a Santillana.
Comillas: Villa marinera conocida por su riqueza artística. Dentro de la arquitectura destacamos el Palacio de Sobrellano, La Universidad Pontificia o "El Capricho" de Gaudí. Cabe destacar tambien su riqueza natural, su playa de fina arena situada en pleno centro de la población y con el distintivo de Bandera azul.
Cerca se encuentran las de Oyambre y Gerra, enmarcadas en increibles paisajes. Aqui tambien podrá disfrutar la los buenos platos de la cocina cántabra tradicional, con una gran variedad de pescados y mariscos.
La oferta y diversidad de actividades que porpone nuestra zona en este aspecto es increiblemente variada: rafting, piragüismo, rutas a caballo, senderismo, vela, parapente.. o golf, con diversas instalaciones.
Picos de Europa: Para los amantes de la montaña, se eleva el conjunto montañoso más significativo de la cordillera Cantábrica cuyo paisaje alberga abruptos desfiladeros, profundos valles y altísimas cimas. Las especiales condiciones geográficas de Liébana, marcadas por una vigorosa orografía, confieren a la comarca unas singulares características, tanto naturales como culturales que dan a importantes contrastes.
Parque de Cabárceno: Ubicado en una zona de espectacular morfología y color rojizo, encontramos este parque de la naturaleza, que era una antigua explotación minera convertida en Zoo con animales en semilibertad. África, América, Asia y Australia se extienden hasta Cantabria. Una selva de roca, metal y una fauna para esconder un tesoro de la naturaleza.
Santander: Con la llegada del verano, Santander adquiere nueva vitalidad e incluye un ámplio programa de actividades deportivas, culturales y gastronómicas para que, tanto sus habitantes como aquellos que se acercan a visitarla disfruten intensamente a cada momento. Las fiestas populares destacan el más íntimo sentimiento de la ciudad y son el complemento de los grandes eventos que el verano santanderino depara. Al llegar Julio, los Baños de Ola, la Festividad de Santiago Apostol y la afluencia de gente que acude al Gran Casino de Santander, llenan de música y de fuegos artificiales la ciudad.